lunes, 5 de enero de 2009

La Crisis Económica.

Escribió: Amén, Amén Noticias

Se lee y se escucha en muchos medios de comunicación todo lo referente a la crisis Económica: La pérdida de trabajos, la pérdida de casas, la falta de crédito, el aumento de crimen, etc. La lista es larga.

He leído y escuchado a muchos Líderes Cristianos decir que “a los Cristianos no nos afecta la economía”, o que “los cristianos no vivimos por la economía del mundo, sino por fe”. Luego de afirmar tal cosa, he escuchado a varios pastores pedir y pedir. Si bien entiendo lo que los líderes quieren decir, eso es, que nuestra fe en Dios nos ayudará a sobrevivir los tiempos malos, opino que la forma de expresarlo no es la correcta. Es más, nos puede llevar a ser personas irresponsables con los bienes que Dios nos ha proveído para administrarlos.

A nosotros los cristianos sí nos afecta la economía. Muchos cristianos sí viven, erroneamente, por la economía del mundo. Nuestro enfoque no debería ser negar la situación económica, ni ignorarla. Nuestro enfoque como cristianos debería de ser, cómo prevenir o minimizar el que nos afecte a tal nivel. Y si ya estamos afectados, cómo salirnos de la situación en la que nos encontramos.

Para prevenir, debemos estar seguros que Dios no desea que vivamos endeudados. La deuda se vuelve una cadena sobre nosotros, nos ata. Esto significa analizar nuestro presupuesto, cortar todos los gastos innecesarios y no esenciales. El próximo paso es pagar lo más pronto posible nuestras deudas; deudas de tarjetas de crédito por ejemplo. Y tercero, comenzar a ahorrar para tener un fondo de emergencia y para nuestra jubilación. Esto es vivir en fe. En fe que si yo como cristiano obedezco a Dios y hago mi parte, Él se encargará del resto. El buscar el Reino de Dios y su justicia primero no significa ser malos administradores de los bienes que Él nos ha dado, y menos significa ser negligentes con nuestras finanzas.

¿Cómo debería la Iglesia enfrentar esta crisis económica la cual atraviesan muchos de nuestros hermanos en la fe? Primero, debemos reconocar que sí existen muchos hermanos que estan siendo afectados por la crisis económica: Muchos han perdido trabajo, o el número de horas ha disminuído, otros no tienen como pagar sus hipotecas o su alquiler. Muchos hermanos en la fe estan sufriendo, estan desesperados, angustiados. Segundo, orar y pedir guía a Dios. Tercero, hacer conciencia en la Iglesia local de la necesidad de nuestros hermanos en la fe. Esto ayudará a promover lo que Dios quiere, que demos y nos cuidemos unos a otros. Eso es el amor.

En éste nuevo año, no ignoremos nuestra situación económica. Aprendamos a manejar nuestras finanzas, a administrar los bienes que Dios nos ha encomendado. Vivamos en fe, sí, y acerquémonos a Dios en mucha oración y lectura de la Palabra. El hacerlo nos traeré paz, aliento, consolación. El acercarnos a Dios nos ayudará a dar a otros, a poner en práctica el amor que Dios quiere que tengamos por nuestros hermanos en la fe y por el prójimo.
© 2009 Secosice, A. C.
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