Valencia, España.- Este Pastor Evangélico defiende el derecho al descanso de los vecinos quejosos por las alabanzas de las Iglesias Evangélicas pero también reclama la aplicación de la ordenanza del ruido “a todos por igual”.Nicanor Suárez, un profesional de la venta ambulante que en su tiempo libre pastorea un rebaño de 70 personas en el barrio de Marxalenes, abrió a Levante-EMV las puertas de su templo. En estos templos gitanos el ritual diario de alabar a Dios a base de cánticos, palmas y percusión está ocasionando problemas de convivencia con los vecinos y el cierre de locales por incumplir la ordenanza del ruido. El último, en el Cabanyal.
- ¿En qué se diferencia la liturgia evangelista de la católica?
Es cultural. Los curas cantan la música sacra y nosotros lo hacemos más aflamencado, con coros de guitarras, timbales y órganos. No todos los Evangélicos cantamos igual. Los Latinos, por ejemplo, cantan salsa espiritual. Dios no entiende un culto sin música. Cuando creó el Paraíso había arcángeles con instrumentos.
- ¿Cuánto tiempo están dándole a las palmas para que haya vecinos, como los del Cabanyal, que se hartan y les denuncian?
Hay música cuando entra el pastor y le cantamos un corito al Señor. Luego oramos por medio de cánticos unos 45 minutos más, predicamos y, al final, se despide el culto con otro cántico. Aquí no hemos tenido problemas con la vecindad porque tenemos cuidado de no molestar y porque el local está insonorizado. En el Cabanyal hay mucho mestizaje en el entorno de la Iglesia Evangelista. No sé de que manera han podido molestar ni si ha habido ruidos pero creo que el ruido no es bueno y debe evitarse. La gente tiene derecho al descanso y yo siempre pido que en los barrios a los que vayamos tratemos de crear un buen ambiente con los vecinos. Es posible que en el Cabanyal no se haya dado. No quiero pensar que sea un problema de racismo sino de comunicación y malentendidos. Si el Pastor del Cabanyal ha detectado brotes de racismo y lo ha denunciado el juez decidirá.
- ¿Cree que el cierre de los templos es un problemas de incomprensión o de mala insonorización?
Este templo en el que estamos cumple todas las exigencias del ayuntamiento, pero no en todas pasa así. Estamos haciendo un esfuerzo por adaptarnos pero insonorizar cuesta muchos millones de pesetas, las Iglesias Evangélicas tenemos poco capital y no tenemos subvenciones públicas. Cuando queremos abrir una iglesia, el ayuntamiento nos exige muchos requisitos, que deberían ser los mismos que para el resto de iglesias. La ley debe ser la misma para todos. No creo que haya racismo en la Administración porque de ser así se vulneraría el artículo 14 de la Constitución al que tanto tenemos que agradecer colectivos tradicionalmente marginados. Pero quiero preguntarle: ¿Conoce usted alguna iglesia antigua o nueva que esté insonorizada, que tenga dos cuartos de baño, uno de minusválidos, y luces de emergencia?
El ayuntamiento alega que ser entidad religiosa no da privilegios. El ayuntamiento tiene que cumplir su obligación. Si estamos incumpliendo la normativa es normal que se nos llame la atención y al orden pero que lo hagan también con las celebraciones de los católicos, cuando se juntan 500 personas en la Catedral o cortan calles por un acto religioso.
- ¿La ordenanza del ruido se aplica igual a un casal fallero que a una iglesia evangélica?
Esto es como las procesiones de la Semana Santa o el botellón, también provocan ruido y la ley debe aplicarse a todos por igual. Yo he pastoreado muchas iglesias en España y en algunos pueblos de Cuenca, Zaragoza o Madrid hemos tenido choques con los vecinos por el ruido. Yo no puedo decir que se cierre una iglesia por no cumplir unos requisitos que no se exigen a las iglesias romanas. Otra cosa es lo que diga el juez…
- ¿Qué le pediría a la alcaldesa si la tuviera delante?
A Rita [Barberá] le pediría igualdad para todas las iglesias. A los gitanos nos están poniendo muchas trabas no solo para alquilar locales, donde tenemos el doble problema de ser Evangelicos y de nuestro color de piel, también a la hora de pedir permiso para utilizar espacios públicos y parques para evangelizar o para hacer algún acto en la calle, cosa que no ocurre con la iglesia católica que en esta ciudad es mayoría.
Fuente: ¡Amén-Amén! Noticias