Sao Paulo, Brasil.- (SECOSICE) La Iglesia Renacer del estado de San Pablo organiza luchas de “vale todo” antes del inicio de los cultos. “Queremos atraer a los más jóvenes” asegura el obispo Leandro Miglioli, responsable de un ring montado junto al altar del templo.En la noche del sábado último, la Iglesia Renacer de la localidad paulista de Alphaville, vivió su primer torneo de lucha, vale todo, modalidad que mezcla técnicas de disciplinas como el boxeo y el Karate.
Aún con el último derrotado caído sobre la lona del ring, el pastor Mazola -que oficiaba de árbitro- anuncia el comienzo de los oficios religiosos. “Queremos atraer a los más jóvenes”, declaró al periódico Folha el obispo Leandro Migliloi, un joven de 33 años vestido con unos dada solemnes jeans e camiseta.
Durante el evento, donde estaba prohibido el consumo de tabaco y alcohol, luchadores de diversas academias de la región se enfrentaron en recios combates, que hicieron vibrar al numeroso público.
Mientras los gladiadores se zurraban en la lona, el locutor arengaba a la gente desde el púlpito. En las pausas entre los asaltos, aprovechaba para referir de modo enfático su pasado en el mundo de los estupefacientes, y el modo en que Cristo lo había salvado. Tras el evento, Miglioli aseguró que “unos 60 jóvenes entregaron su vida a Jesús”, jóvenes cuyos nombres y teléfonos fueron agendados por el Pastor.
“Un ring junto al altar es inusual, pero no extraordinario entre los Evangélicos”, señaló al diario paulista la antropóloga Clara Mafra, investigadora de fenómenos religiosos. Mafra recordó que en los años ‘40 los evangelistas introdujeron guitarras en los cultos, y en los ‘50 organizaron concursos de belleza entra las feligresas. Según la antropóloga, “la conjunción entre lo sagrado y lo profano causa extrañeza”, circunstancia que puede producir rechazo, o bien transformarse en un boom de popularidad.
En la Iglesia Renacer se brindan clases de jiujitsu dos veces a la semana. “quien viene a la iglesia practica deportes y deja los vicios mundanos”, asegura Emerson Silva, alumno de las clases de defensa personal.